Fer à Cheval: el auténtico jabón de Marsella llega a La Blanquería

Fer à Cheval: el auténtico jabón de Marsella llega a La Blanquería

Hay marcas que no necesitan reinventarse porque llevan casi dos siglos haciendo bien lo mismo. Esa es Fer à Cheval, la savonnería francesa fundada en 1856 en Marsella, cuna del jabón que lleva el nombre de esa ciudad desde el siglo XVII. Hoy sumamos sus jabones a nuestra selección, y queremos contarte por qué esta marca merece un lugar en tu baño.

Una receta que no ha cambiado desde 1688

Fer à Cheval fabrica sus jabones siguiendo la receta certificada por el Edicto de Colbert de 1688, el documento que en su momento fijó las reglas para que un jabón pudiera llamarse "de Marsella": solo aceites vegetales, sin grasas animales, sin colorantes ni conservantes de síntesis. Casi 340 años después, la fórmula sigue intacta, y Fer à Cheval es una de las pocas savonnerías que continúa elaborándola en calderos, cociendo los aceites a fuego lento durante días hasta lograr la saponificación completa, tal como se hacía en el siglo XIX. Es un oficio que se transmite de generación en generación, y que hoy convive con certificaciones actuales como Cosmos Natural y Origen Francia Garantizado.

Jabones líquido y sólido, en las mismas fragancias

En La Blanquería tenemos la línea de jabones de Marsella de Fer à Cheval en sus dos formatos: líquido, en presentaciones de 500 ml y 1 litro, y sólido, en savonnettes de 125 g. Ambos vienen en las mismas siete fragancias inspiradas en la Provenza: Miel y Almendra, Pétalos de Rosa, Ámbar Jazmín, Té Blanco y Yuzu, Hojas de Higuera, Lavanda Energizante, Agua Mandarina y Brisa Marina. También tenemos su clásico savon noir en formato líquido, con aroma a lavanda, el jabón multiuso tradicional francés para el hogar.

El jabón líquido comparte una misma base: una fórmula sobregrasa, naturalmente rica en glicerina, compuesta por más de un 96% de ingredientes de origen natural. Limpia sin resecar ni alterar el equilibrio de la piel, y está formulado para ser lo menos alergénico posible: libre de SLS, ALS, PEG, parabenos y EDTA, sin aceites minerales ni colorantes sintéticos. El resultado es una espuma cremosa y un perfume delicado, pensado para toda la familia.

El jabón sólido parte de esa misma base tradicional de Marsella, pero se enriquece con manteca de karité, aceite de argán y almendra dulce, logrando una espuma sedosa y un cuidado extra para la piel. Es el mismo savoir-faire francés, en la presentación clásica de pastilla, ideal para quienes prefieren el ritual del jabón en barra o quieren tenerlo a mano junto al lavamanos.

Por qué vale la pena tenerlo en casa

Elegir Fer à Cheval es elegir un jabón con historia real detrás: sin atajos industriales, sin ingredientes que la piel no necesita, y con un cuidado por el detalle que se nota apenas se usa. Ya está disponible en nuestra tienda, en líquido y en sólido, para que elijas el formato que más te acomode.

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